CARTA DE PEP

 

La verdad es que cuando un amigo mío me invitó a escribir esta carta, no tenía muy claro qué era lo q había pasado en esta ciudad, así que decidí empezar a leer todo lo posible sobre el tema. Me impresionó bastante leer que cuatro jóvenes habían sido encarcelados por romper presuntamente las lunas de algún comercio, la verdad, creo que todos hemos visto delincuentes consumados pasearse por nuestras calles a las pocas horas de ser retenidos. Y continué leyendo un poco más, entonces me di cuenta de que, al parecer, se les acusa de asociación ilícita y terrorismo por una ley, que, sin ganas de ser discriminatorio, no se creó precisamente para estos menesteres. Hemos visto muchas manifestaciones en las que han habido pequeños altercados entre la policía y agricultores, ganaderos, mineros, jornaleros, médicos etc., incluso policías, todos nosotros reivindicando derechos, ideas, injusticias y más, ¿seremos a partir de ahora terroristas? ¿Dejaremos de pedir justicia por temor a la misma justicia?

Estamos en un país en el que una persona debe ser libre para expresar sus ideas, para ayudar, para reunirse, para vivir en un sitio digno y sobre todo, estamos en un país en el que una persona es inocente hasta que se demuestra lo contrario, que se cumpla.