Cierta parte de la Humanidad va a conseguir que me vuelva loco, porque no sé si me encuentro en la Izquierda o en la Derecha, en un país democrático o en una dictadura. Y me explico sobre el por qué de este dilema que me han creado: Cuando con alguien he comentado asuntos puntuales de política, si mi interlocutor era “rojillo” y yo no estaba de acuerdo con sus ideas me tildaba de fascista, si por el contrario, aquél era un “facha” y yo discrepaba me situaba (él) en la banda izda. No entendía que la policía y los jueces o fiscales se dejaran influenciar por los que gobernaran puntualmente, pensaba que eran asépticos a los pensamientos de los mandamases del momento, que eran independientes. A mis 54 años empiezo a darme cuenta de hasta dónde estaba idealizada mi mente.
Resulta que en Valencia, y en otras muchas provincias españolas,
hay unos señores (para mí lo
son, para “otros” gentuza), a los que se les llama
“okupas”, generalmente gente joven y con una forma
más o menos característica de vestir y de imagen personal, que
suelen estar en contra de lo que ellos consideran abusos de todo tipo, solidarizándose
con causas sociales que a su criterio son justas, denunciando los desmanes urbanísticos,
el destrozo del medio ambiente y cosas por el estilo. Esto les supone que las
instituciones los tengan considerados como gente “non grata” o en
términos más coloquiales “moscas cojoneras”.
A día de hoy me encuentro con que tengo la suerte de
tener un hijo considerado okupa, del que estoy superorgulloso,
y la desgracia de que lleva tres semanas en la cárcel, sin saber, por
estar decretado secreto sumarial, si han hecho algo él y tres amigos
más, para que la policía y Su Señoría les endosen
el calificativo de terroristas. Por mi ingenuidad, pensaba
que estas actuaciones quedaban relegadas a países tercermundistas; que
esta forma de proceder había prescrito en la España de libertades
en que dicen que vivimos.
Ruego a Su Señoría y la Policía, que clarifiquen la situación
de los cuatro“okupas” detenidos, que los juzguen
ya por lo que han hecho (si es que han hecho algo), que los
letrados encargados de la defensa accedan al sumario y que también los
presos tengan unos derechos constitucionales de los que, presuntamente,
hasta ahora han estado privados. Y gracias, porque me han quitado 40 años
de encima, al devolver- me a la época de la Dictadura.
Atentamente, el padre de un okupa encarcelado por Vds.