OKUPAS DETENIDOS.- ¿DEMOCRACIA O DICTADURA?

Han pasado ya dieciséis días desde que la Policía detuvo a cuatro okupas y tras la retención durante 72 horas en La Jefatura Superior de Policía de Valencia, agotando al máximo el tiempo que le otorgan las leyes vigentes, los puso a disposición de la Autoridad Judicial competente. El Magistrado que tomó el caso, una vez reunido por espacio de más de dos horas con el Jefe de la Brigada de Información de la mencionada Jefatura, optó por enviarlos a prisión sin fianza, imputándoles actos de carácter terrorista, asociación ilícita y no sabemos qué más; previamente Su Señoría había ordenado registros domiciliarios de cada una de las viviendas en que se alojaban los cuatro, encontrando una serie de material que no merece la pena reproducir aquí, porque más produce risa que otra cosa. Al mismo tiempo, Su Señoría decreta Secreto Sumarial y hasta el día de la fecha siguen en idéntica situación. Resaltar que todas las informaciones que tenemos los allegados provienen de los medios de comunicación, que en algún caso presuntamente vulneran el Secreto del Sumario, dado que tienen una información que se supone confidencial de lo que se deduce que hay filtraciones de ese sumario secreto por parte de la Policía o del Juzgado, sin que tengamos constancia de que Su Señoría haya actuado en contra de nadie.

Durante este tiempo nos hemos preocupado de, entre otras cosas, conseguir una especie de currículo laboral y resultado del mismo es que los cuatro tienen un domicilio estable, no están desarraigados familiarmente, en los últimos tres o cuatro años todos ellos han dedicado mucho de su tiempo a trabajos de carácter social que nadie quiere, como puede ser atención y cuidado de personas con alguna discapacidad mental o física y tareas similares. También es cierto que los cuatro tienen o han tenido en común una serie de inquietudes que para el Sistema son, cuando menos, incómodo, como puede ser pertenecer a un Sindicato anarquista, simpatizar (o estar dentro de) un movimiento okupa y estar en contra de algunas causas que ellos consideran de una injusticia flagrante, como puede ser el racismo, el fascismo, la marginación social y temas por el estilo.

Admitiendo que en la defensa de sus ideales, estos cuatro jóvenes se hayan “pasado”, no podemos entender ni admitir, ni permitir que tanto la Policía como el Juez Instructor del Sumario pretendan venderle a la sociedad que se trata de terroristas; no, señores, ustedes están falseando la verdad de una forma consciente, saben que ellos no pertenecen a una asociación terrorista, ni siquiera a una ilícita. Lo que nosotros intuimos es que a ustedes les interesa colgarse alguna medalla, para demostrar, ustedes sabrán a quién, que están limpiando las calles de Valencia de delincuentes y que, de esta manera, la opinión pública vea que han hecho algo importante a favor de la seguridad ciudadana. Sean serios señores, júzguenlos por lo que puedan imputarles y déjense de caza de brujas, porque cuanto más dilaten este caso más se les va a ver el plumero. A mi juicio, a la larga lo que van a conseguir es que alguna parte de la sociedad a la que quieren vender humo se dé cuenta de que no se puede confiar en ustedes, que no son defensores de una Constitución ni de unos derechos que los españoles (también los cuatro que ustedes mantienen en prisión) nos hemos ganado a pulso. Ustedes, con alguna de sus actuaciones, nos están metiendo en el túnel del tiempo, haciendo retroceder a los años del Régimen, una época que todos debiéramos tener presente y que no tendríamos que olvidar nunca, ya que parece ser que es la única forma de que ustedes no consigan sacarnos del Estado de Derecho en que nos encontramos y volvamos a aquella Dictadura que parece por sus hechos que tanto añoran ustedes.

Esperando que no se salgan con la suya y que haya servido para que cambien su criterio sobre los cuatro okupas detenidos y los pongan en libertad hoy mismo, se despide el padre de uno de ellos.