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Okupas
valencianos ensayan con radicales vascos la lucha callejera
La Policía sospecha
que grupos de jóvenes de la `kale borroka' visitarán Valencia en
Fallas
Un grupo de okupas
valencianos se ha reunido en diferentes ocasiones con radicales
vascos en Navarra y Pamplona para aprender técnicas de lucha
callejera, según aseguraron a LAS PROVINCIAS fuentes de la
investigación. La Policía sospecha que los jóvenes vascos visiten
Valencia durante las Fallas, como ya han hecho otros años.
ALBERTO GONZÁLEZ
(VALENCIA) La violencia
urbana sacude en los últimos meses con fuerza la calles de Valencia,
como lo demuestra la quema de cajeros de entidades bancarias por
parte de okupas, el reciente asalto a dos inmobiliarias del
Marítimo, los violentos disturbios tras el carnaval alternativo de
Benimaclet o el atropello con una furgoneta a un policía
local.
Fuentes próximas a la
investigación consultadas por LASPROVINCIAS destacaron los estrechos
vínculos que relacionan a un minúsculo grupo radical valenciano con
el entorno de la izquierda abertzale. Según dichas fuentes, los
okupas han viajado a Navarra y Pamplona, donde han realizado
cursillos de kale borroka y también es frecuente que durante el fin
de semana de Fallas grupos radicales vascos pasen unos días en
Valencia.
Una vez llegan aquí
"son sus compañeros valencianos los que se encargan de buscarles
alojamiento'', aseguraron las
fuentes.
Es un grupo de entre
25 y 30 personas que aprovecha cualquier tipo de manifestación,
protesta o acto para reivindicarse a través de la violencia, según
se desprende de la investigación. Eso es, precisamente, lo que
sucedió el pasado sábado durante la celebración de un carnaval
alternativo en el barrio de Benimaclet, tal y como aseguraron a este
diario fuentes del
caso.
Encarcelados en
Picassent El punto determinante en esta escalada de violencia fue
el arresto a finales del año pasado de cuatro jóvenes por asaltar
dos inmobiliarias del Marítimo. Tres de ellos permanecen todavía en
el centro penitenciario de Picassent y uno consiguió la libertad
tras abonar 4.000 euros de fianza. No obstante, la Audiencia
Nacional ha ordenado que el sumario regrese a Valencia, al no
encontrar indicios de delitos de terrorismo en los encercelados, una
novedad que abre las puertas de su
libertad.
Según los
especialistas de la investigación consultados por este periódico,
"la solidaridad con estos detenidos ha provocado que este colectivo
se organice y se vuelva más radical en sus actuaciones que en el
pasado''.
Para el filósofo
Rafael Fayos, de la Universidad Cardenal Herrera, este movimiento
"utiliza la violencia como una forma de manifestación. Un acto
vandálico supone darse a conocer, llamar la atención, pero no es
algo esencial en estos grupos que se declaran pacíficos por
naturaleza''.
"Son gente
inteligente que se percata de las desigualdades y las injusticias de
la sociedad, pero aunque sus objetivos puedan ser justos, en
ocasiones el problema radica en los medios equivocados que
utilizan'', señaló Fayos.
Lo
que caracteriza a estos jóvenes radicales violentos es que conforman
grupos minoritarios. Gente marginal, sin recursos económicos y sin
estudios era el estereotipo del okupa más difundido hasta
ahora.
De clase media y
universitarios Sin embargo, esta imagen dista mucho de la
realidad actual: ahora son jóvenes de clase media y que, en su
mayoría, cursan estudios universitarios. Reaccionan contra el
sistema desde una posición acomodada en el
mismo.
El barrio del Carmen es
una de las zonas más concurridas por estos jóvenes. Entre sus calles
se encuentran al menos cuatro edificios controlados por estos
grupos. El más importante es una antigua fábrica en la calle
Salinas, donde residen al menos 40 okupas, según los vecinos. Las
calle Conde Ador, en el Marítimo, es otro lugar donde estos jóvenes
han fijado su residencia. "Se trata de uno o dos inmuebles y el
número de sus inquilinos no es elevado'', según fuentes
vecinales.
El barrio de Zaidía
es otro de los puntos afectados por este fenómeno en alza: un
inmueble en el comienzo de la calle Constitución se ha convertido en
la vivienda de un grupo de jóvenes okupas.
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