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Un
incendio de origen eléctrico deja sin calefacción ni agua caliente a
mil presos
Un incendio ocurrido en la tarde del sábado en la
cárcel de Valencia II, en Picassent, ha dejado sin calefacción ni
agua caliente a los alrededor de mil presos que se encuentran
recluidos en el área de Preventivos del establecimiento
penitenciario, según denunciaron ayer los sindicatos UGT y Acaip
(Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones
Penitenciarias). Precisamente, el siniestro se produjo en uno de los
días más fríos del año -temperaturas que aún disminuyeron más
durante las horas de la noche-, lo que provocó que en la mañana de
ayer numerosos internos se quejasen de las condiciones en las que
habían tenido que pasar las horas de vigilia.
M. Vázquez, Valencia.
El fuego se declaró en torno a las cuatro de la tarde en la sala
de calderas de la unidad de Preventivos, ubicada en los sótanos de
la prisión. Todo parece indicar que las llamas comenzaron debido a
un cortocircuito en el sistema eléctrico, que también quedó
completamente inutilizado, al igual que las calderas, como
consecuencia del siniestro.
Debido a que el incendio ocurrió en una planta subterránea donde
prácticamente no existe salida para el humo, éste se desplazó hacia
la torre de vigilancia de Preventivos , situada a diez metros
escasos del lugar en el que empezó el fuego, que actuó como una
especie de chimenea.
«Había humo por todas partes, el ascensor no funcionaba por el
incendio y la salida de la torre estaba bloqueada por la humareda,
así que no había forma de escapar de allí», explicaron fuentes del
sindicato Acaip. El funcionario que se encontraba en esos momentos
en el mirador de la torre -sito en el extremo superior de la misma-
quedó atrapado en el recinto y sin posibilidad de salir. «Lo único
que pudo hacer es abrir las ventanas y esperar a que los bomberos
llegaran», agregaron fuentes de UGT. Poco después, una dotación del
Consorcio Provincial de Bomberos entró a la edificación y logró
rescatar al hombre, que presentaba síntomas de intoxicación por
inhalación de humo y tuvo que recibir asistencia hospitalaria.
Evacuación de mil reclusos
Mientras tanto, el resto de funcionarios trataba de controlar y
mantener el orden dentro de la prisión, puesto que ante tal
situación -el humo se extendió por todo el sótano y salía al
exterior por las entradas de agua y luz de los módulos- se vieron
obligados a evacuar a los cerca de mil presos de la unidad de
Preventivos. «Sacamos a los internos y los llevamos a los patios,
donde quedaron bajo la vigilancia de un funcionario, a excepción de
los patios de los módulos que tienen reclusos más conflictivos y a
los que hubo que asignar más personal», señalaron fuentes de Acaip.
Los funcionarios de prisiones que no tenían asignada esta tarea
se encargaron de ayudar en las labores de extinción de las llamas,
para lo que también contaron con la colaboración de algunos presos.
Uno de ellos necesitó ser evacuado horas después hasta el Hospital
General de Valencia, debido a que sufría un fuerte dolor en el pecho
que «podría estar originado por la inhalación de humo», aseguraron
fuentes de UGT. Uno de los funcionarios también resultó herido
durante el siniestro, ya que resbaló mientras participaba en las
tareas de extinción y se lesionó una pierna, agregaron.
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